Yo Era una niña extraña…
Solía escribir poemas…
Me despertaba por las noches, me sentaba en el escritorio y escribía mis pensamientos sobre el papel. A veces volvía a la cama en cuestión de minutos, pero había momentos, cuando necesitaba horas.
Y todo esto tenía el título: UNA CONVERSACIÓN CONMIGO MISMA!
